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Credit Suisse como ejemplo de un mal Gobierno Corporativo

Con la reciente salida del último consejero delegado del antiguo Credit Suisse, podemos recordar uno de los eventos desafortunados que tuvieron el peso suficiente como para contribuir a la caída del mismo.

¿Qué es o qué fue Credit Suisse?

Se trata de una firma de servicios financieros que nació en Zúrich en 1856 y llegó a posicionarse como uno de los bancos más importantes del país, habiendo sobrevivido casi sin esfuerzos a la crisis financiera de 2008.

Pero esto cambiaría, ya que en marzo de 2023 el Gobierno Suizo instó a UBS, empresa competidora, a adquirir Credit Suisse debido a que la organización era considerada como un «riesgo sistémico para la economía nacional». Si bien había antecedentes de errores empresariales, el fin de Creddit Suisse se debe a la quiebra del fondo de inversión Archegos Capital Management en 2021. Esto trajo consigo sustanciales pérdidas y puso en tela de juicio la calidad de sus controles internos de riesgo. Actualmente, este banco está en proceso de fusión con UBS y se prevé que concluirá para finales de 2024.

Aunque se trata de un hecho importante, la cara del Credit Suisse que nos compete hoy está relacionada con un escándalo de espionaje que explotó a inicios de 2020, dejando en evidencia la mala praxis dentro de la plantilla del gigante suizo.

Tidjane Thiam, director ejecutivo en aquel entonces, tuvo que dimitir por una serie de eventos que venían ocurriendo desde mucho atrás.  

Parece ser que, tras la salida de la empresa de uno de sus empleados especializado en gestión de patrimonios, este empezó a ser vigilado por espías pagados por el propio Creddit Suisse. El motivo de esto era la supuesta sospecha de la organización a que su principal competidor, UBS, le estuviese robando sus mayores talentos. El mismo empleado fue quien denunció la situación tras un presunto enfrentamiento en la calle con los ya mencionados «vigilantes» poco antes de finalmente empezar a trabajar para UBS.

Según parece, ya en 2018 hubo un enfrentamiento entre ambos sujetos en una reunión de Nochevieja en casa del directivo, pero se descartó rápidamente que este fuera la razón por la que se contrataron vigilantes para seguir al exempleado y a su esposa.

La investigación reveló que el responsable de esto fue, presuntamente, el director de operaciones Pierre-Olivier Bouee. Esto reforzaba el testimonio del exdirector ejecutivo Thiam quien negó haber tomado parte en la decisión de acosar al antiguo empleado.

Durante la misma investigación también se llegó a la conclusión de que esto no es un hecho aislado. Aparentemente, el propio banco habría encargado en el pasado el espionaje a terceros. No fue hasta 2021 cuando se concluyó la investigación y el banco suizo tuvo que llegar a un acuerdo extrajudicial multimillonario con el exempleado.

No sobra decir que estos hechos fueron una mancha sobre la reputación de un banco tan importante como fue Creddit Suisse. Este tipo de situaciones nos recuerdan la importancia de un buen gobierno corporativo y las consecuencias de la mala praxis por parte de la dirección de las empresas.

Entendemos por buen gobierno corporativo a todas las prácticas y estructuras que una empresa utiliza para dirigir y controlar sus operaciones priorizando la transparencia, la responsabilidad, la equidad y el cumplimiento de las leyes. Esto requiere una adecuada supervisión de la dirección, buscando proteger los intereses de los accionistas y otras partes interesadas. La forma de lograrlo es a través de la implementación de políticas y procedimientos que promueven la ética empresarial, la integridad y la sostenibilidad a largo plazo de la empresa. Desde Grupo GAT queremos recalcar la importancia de la correcta toma de decisiones dentro de las empresas y los controles exhaustivos que han de ser aplicados a la hora de elegir tanto al personal como a miembros de la dirección.

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