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La importancia de una cultura del cumplimiento sólida – El caso de Family Dollar

El cumplimiento normativo es hoy en día un pilar imprescindible en las políticas de sostenibilidad de las empresas. Este incluye la responsabilidad corporativa y éticas empresariales, los cuales reflejan al público y a sus empleados la integridad social de una organización. La creación de una cultura de Compliance interna es por tanto algo prioritario para aquellas empresas que pretendan ser líderes de su sector, basando sus actividades en la integridad y la confianza.

Estas políticas ayudan a las empresas a cumplir con las legislaciones y procedimientos establecidos mediante la inculcación de valores éticos y de responsabilidad de manera vertical en todos los niveles empresariales, desde la cúpula directiva hasta los becarios.

A día de hoy se dan casos de grandes empresas que, debido a sus deficiencias en el desarrollo de sus políticas internas de cumplimiento normativo, terminan teniendo que hacer frente a multas millonarias, como la empresa de la que os vamos a hablar hoy: Family Dollar.

Esta cadena norteamericana de tiendas “todo a cien” es uno de los principales vendedores al por menor del país, con tiendas en todos los estados menos Alaska y Hawaii. Una empresa de tal calibre debería de tener políticas de cumplimiento normativo sólidas, ¿verdad?

A finales del mes de febrero de 2024, Family Dollar firmó un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos donde el grupo se comprometió a pagar casi 42 millones de dólares por el incumplimiento de las normativas de la Food and Drug Administration de los Estados Unidos, provocado por una plaga de roedores en un centro de distribución del grupo en Arkansas.

Según el acuerdo firmado, este centro, situado en la localidad de Wes Memphis, pasó de usar cintas transportadoras a carretillas elevadoras para mover los palés de mercancía en 2019, lo cual provocó que de estos palés se derramaran productos alimenticios. Esto, junto con los agujeros provocados por choques leves por las carretillas elevadoras en las puertas de los muelles de carga, produjo el caldo de cultivo perfecto para que los roedores entraran en el complejo y se multiplicaran rápidamente.

Los trabajadores del centro de distribución denunciaron en el mes de agosto de 2020 problemas con ratones y plagas, mientras que las primeras quejas de tiendas que recibieron productos dañados por roedores se produjeron a finales de año. Estas denuncias internas no fueron escuchadas internamente por Family Dollar, lo que provocó que la situación empeorara hasta violar los estándares de seguridad alimentaria establecidos por la Food and Drug Administration de los Estados Unidos.

Durante el año 2021 los inspectores estatales realizaron varias visitas al centro de distribución, declarando que los roedores acampaban a sus anchas en el tejado del edificio. La FDA mandó inspectores a comienzos del año 2022, y estos se encontraron con un número importante de estos nuevos inquilinos. Family Dollar cerró el centro a finales de enero y llevó a cabo una fumigación completa del centro de distribución, además de retirar productos provenientes de este edificio en más de 400 tiendas.

Aunque la FDA felicitó a Family Dollar por su implicación en el caso y en las investigaciones subsiguientes, se pusieron en entredicho importantes deficiencias tanto en su programa de cumplimiento como en sus políticas internas. Los trabajadores denunciaron la situación a finales del año 2020 y no fue hasta el año 2022 cuando la empresa cerró su centro de distribución para fumigarlo.

Este acuerdo por casi 42 millones de dólares se ha convertido en la mayor sanción en materia de seguridad alimentaria de la historia del país.

Desde entonces, Family Dollar ha invertido más de 100 millones de dólares en remodelar por completo el centro de distribución (el cual abrirá de nuevo a finales del año 2024), además de remodelar por completo su departamento de Compliance interno.

¿Se podría haber evitado esta multa millonaria? Con una cultura del cumplimiento sólida, desde luego. Este caso puso en evidencia como las deficiencias dentro de las políticas internas de las compañías y la ineficacia de las vías de denuncia interna pueden derivar en problemas mucho más serios.

Sin ir más lejos, en el momento en que los trabajadores del centro denunciaron la situación a sus supervisores, estos deberían de haber avisado internamente a los departamentos correspondientes para que pusieran fin a esta plaga, cortando con el problema por lo sano, antes de que escalara.

La formación y concienciación de los empleados en una cultura de cumplimiento sólida, junto con el compromiso por parte de los líderes de las empresas, ayudan a las compañías a denunciar, analizar, actuar y solucionar situaciones parecidas a las de Family Dollar.

A través de la transparencia y la comunicación abierta y honesta, la cultura del cumplimiento protege tanto los miembros de las organizaciones como a las propias empresas. En este caso, Family Dollar podría haber evitado no solo la multa millonaria, sino la mala prensa recibida ante esta situación y la desconfianza de clientes y proveedores con la que tienen que lidiar en la actualidad.

¿Creéis que si Family Dollar hubiera tenido una cultura de Compliance más sólida este problema se podría haber solucionado más rápidamente, evitando este resultado? ¿Conocéis algún caso donde deficiencias en las políticas internas de cumplimiento derivaron en un problema de tal calibre?

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